Entrevistas

Aún hay trabajo por hacer en la agricultura protegida: Ricardo García Balderrama

El presidente de la Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos está convencido de que la industria se encuentra estable y en crecimiento, pero todavía «hay tela de dónde cortar».

TF | Erandy Rizo

Son muchos los cambios por los que a lo largo de veinte años ha pasado la agricultura protegida en nuestro país, sin embargo, el crecimiento de esta industria durante este periodo es notorio, así como su afianzamiento en México.

El sector de la agricultura protegida en nuestro país es estable con sus más de 22 mil hectáreas de producción, y con exportaciones que actualmente superan los 3.5 mil millones de dólares, casi el 15 por ciento del valor total de los envíos agroalimentarios mexicanos.

Sin embargo, todavía hay mucho por hacer, pues sólo representa una pequeña parte, comparada con los cultivos que son sembrados a campo abierto, de acuerdo con el presidente de la Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos (AMCI), Ricardo García Balderrama.

El especialista en este sector, tras cinco años formando parte de AMCI, aseguró que aún «hay tela de dónde cortar», a pesar de la estabilidad que goza la industria.

García Balderrama fue nombrado presidente de la Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos a finales del año pasado, posición en el que buscará ampliar el panorama de la industria en los casi dos años que le quedan de gestión.

Al llegar a este cargo, ¿cómo ve la situación de la agricultura protegida en el país?

El crecimiento de la agricultura protegida es sostenido y esto se debe en gran parte a que en México se ha adoptado la tecnología de otros países y se ha aplicado de acuerdo a las necesidades de cada región. Se podría incluso decir que, comparado con otras naciones, el nivel de la agricultura protegida en nuestro país es alto, pues se han adaptado diversas tecnologías para este sistema.

Tenemos invernaderos de cristal y de plástico, casa sombras, macrotúneles, entre otras tecnologías, gracias a la diversidad de climas que hay en México y a los diferentes tipos de inversionistas.

Pero hay algo que sucede actualmente: estamos a punto de llegar a la madurez en México en cuanto a la agricultura protegida, pero hace falta que la banca se abra más, ya se ve la apertura hacia la inversión, a prestar dinero a horticultores de diferentes tamaños, pero falta más impulso.

Tomando en cuenta lo anterior, ¿en qué estado tomó la presidencia de la AMCI?

Desde que yo entré sí ha habido algunos cambios, a mi parecer positivos. Pero la verdad es que tomé una asociación en la que todavía hay mucho por hacer. Incluso los mismos miembros quieren más.

Necesitamos que la asociación nos dé más a todos los socios. Yo creo que el trabajo que se ha ido haciendo a través de los años ha ido en mejora. Y las condiciones que se pusieron son únicamente para hacerlo con esfuerzo, las cosas no están fáciles, estamos en una industria que está en crecimiento.

El cambio en la agricultura del país de campo abierto a macrotúneles, casasombras, invernaderos, entre otros, sigue muy activo.

Pero también los proveedores del gremio necesitamos estar unidos para lograr necesidades en común. A veces no es fácil, pero estamos haciendo mucho esfuerzo, estamos haciendo muchos cambios dentro de la dirección, y con eso creo que vamos a dar pasos muy grandes a favor de todos.

¿Entonces se ve una industria estable?

Definitivamente, aunque aún en crecimiento, si hablamos de instalaciones, ha sido constante, siempre ha ido en aumento, no se ha estancado.

Sin embargo, el área protegida aún es muy pequeña comparada con todo lo que se siembra a campo abierto, por eso aún hay mucho por hacer. Se debe impulsar el financiamiento, y que el gobierno aumente los recursos a este sector.

Este rubro trae muchas bondades de empleo, de divisas, impacta al sector social y empresarial; entonces todavía hay mucho por hacer a favor de esta industria.

¿Qué le hace falta a la agricultura protegida en México?

Yo creo que nos hace falta promoción, aunque la industria va en crecimiento, todavía falta mucho por hacer. Estamos hablando de que el área cultivable para frutas y hortalizas es muy extensa y es muy poco lo que se encuentra protegido.

Definitivamente nos hace falta la promoción de la industria en el país, pero también tener más recursos y apoyos. Y como asociación eso también es un reto, encontrar la forma de que la agricultura protegida llegue a más áreas del país, a más productores.

También la industria necesita que el gobierno voltee un poco más a verla, que otorgue mayores facilidades de financiamiento, además de recursos.

Repito, aún hay mucho por hacer.

En ese sentido, ¿qué acciones ha tomado la AMCI?

Precisamente en la asociación estamos trabajando actualmente para que los subsidios por parte del gobierno hacia la agricultura protegida aumenten y con ello beneficien a esta tecnología, pues las condiciones para su explotación ya existen, únicamente faltan más subsidios.

AMCI también en la actualidad se da a la tarea de promocionar la industria para que la gente se dé cuenta de que vale la pena invertir en esta tecnología.

Afortunadamente, un factor a favor es que el gobierno se encuentra realizando varios tratados con más países, lo que beneficia a esta actividad, pues habrá más oportunidades de colocar los productos mexicanos en más lugares del extranjero, no solamente en Estados Unidos y Canadá.

Por eso la prioridad es que los agricultores se preocupen por cosechar productos de calidad de la mano de la agricultura protegida, para que eso nos ayude a abrir nuevos mercados.

¿Estas acciones van de la mano con algún otro cambio?

Totalmente, porque además de que se necesitan más inversiones y subsidios para que este sector crezca más, también se requiere un cambio de mentalidad por parte de los agricultores.

Al principio muchos agricultores no se animaban a producir bajo este sistema, pero ya los resultados están probados. Por supuesto que se requiere una inversión para adoptar este sistema, pero la producción y la calidad que se obtiene vale la pena.

Todavía hay muchos agricultores que necesitan entender que la agricultura protegida no es un lujo, sino una necesidad.

Y es ahora cuando las condiciones actuales hacen más propicio utilizar este tipo de tecnología, pues debido a los cambios climáticos y las crecientes plagas, es más fácil diferenciar una zona que se encuentra bajo la agricultura protegida a una que está a campo abierto.

Los productores deben de entender que el mercado exige cada vez mayor calidad y la mejor manera de dársela es aplicando estas tecnologías, pues la competencia con otros países cada vez es mayor. Y esto definitivamente también ayudará a que la industria crezca de manera mucho más rápida.

La agricultura protegida enfrenta varios retos en nuestro país, pero el más importante es que se continúe su crecimiento y no echar en saco roto todo lo aprendido a lo largo de los últimos años.

Es un reto que las empresas que quieren hacer bien las cosas, lleguen al mercado correctamente de la mano de la agricultura protegida.

Como dije, aún hay mucha labor que hacer en el país en este tenor, pues en todas las partes de la nación se puede usar esta tecnología. Lo único que se debe de hacer es adaptar, de acuerdo a las posibilidades y necesidades, cuáles son las que más convienen en cada zona.

Además de las acciones ya mencionadas, ¿qué retos enfrenta la AMCI hoy en día?

Para empezar, tenemos que impulsar los financiamientos. Y por supuesto, si el gobierno apoya a este sector con subsidios, sería todavía una mancuerna más fuerte, porque la agricultura protegida ya ha puesto al país en los primeros lugares de exportación y de calidad. México está muy presente en esos aspectos, pero todavía podemos estar más.

Otro reto principal, en mi gestión como presidente de esta organización, es hacer sentir a nuestros miembros que son tomados en cuenta. Porque nosotros como asociación nos dedicamos a servirles. Todo el trabajo que se está haciendo es para darles beneficios, y espero que así continúe, aún cuando yo ya no esté al frente.

Conforme tome más fuerza la asociación, más gente se va a ir uniendo, pero incluso para eso también tenemos que dar resultados, y que los mismos asociados vean beneficios dentro de la organización.

Entonces definitivamente el principal reto que tenemos es darles resultados a todos los que forman parte de la AMCI, pues aunque ya tiene muchos años de haberse creado, actualmente se está haciendo una renovación en donde tenemos claro que estando unidos podemos lograr puntos a favor entre cada uno de los asociados.

¿Cómo enfrentar estos retos?

Ya se está elaborando un plan que se basa en unos ejes de trabajo, que trabajan con una agenda política, otra del sector privado, de la banca, y otras con otras asociaciones o gremios, para empezar a hacer mancuernas con cada uno de esos sectores.

Entre los asociados podemos tener problemas en común, pero hay que ponerlos sobre la mesa y en conjunto buscarle solución, ya sea en entidades de gobierno o ante entidades privadas.

Y por supuesto se está trabajando ya con el consejo y la dirección para empujar el proyecto mediante un plan de trabajo para obtener los resultados que deseamos:

Primero debemos de trabajar en una comunicación interna y externa. Que la gente esté enterada hacia adentro y hacia afuera de lo que se está haciendo. Y adicionalmente, trabajar con la banca privada, además de con entidades de gobierno.

Volviendo al tema de nuestros asociados, otro de los retos es fortalecer la membresía, para que cada vez se unan más empresas. Y no sólo eso, sino que quienes forman parte de AMCI estén mejor calificados, que tengan una acreditación para garantizarle a quienes tengan trato con ellos, que son seguros.

Entonces el reto es muy grande, yo creo que al menos durante el tiempo de mi gestión se debe trabajar en eso. Pero sí quiero resaltar que esto va para largo, no es cuestión de meses.

¿Cómo se ven las perspectivas de la AMCI?

Son muy positivas. Actualmente somos cerca de cuarenta asociados, y sigue creciendo, todavía hay empresas que están en proceso de entrar.

Realmente estamos buscando que nuestra organización sea el gremio que represente el sector tecnológico en el campo. Que seamos la referencia de lo que es tecnología aplicada al campo. Y para que esto suceda se requiere mucho esfuerzo de los socios, del consejo y de la directiva.

Nosotros en AMCI tenemos una visión y una misión, y a partir de ahí trabajamos para nuestro futuro. Tenemos que volver a la raíz y de ahí empezar a caminar.

Precisamente nuestra misión dice que queremos ser la organización al servicio del gremio para promover su desarrollo, crecimiento y fortalecimiento.

Mientras que la visión que traemos como AMCI no es más que ser la organización líder y de referencia para el desarrollo tecnológico de la agricultura protegida mexicana.

Al tener tanto la misión como a visión claras, podemos ejecutar los ejes de trabajo que planteamos que, para ser franco, no se alcanzarán a terminar en el tiempo que yo esté al frente porque son cosas que llevan tiempo, pero que desde ahorita podemos empezar.

Estos son unos temas muy importantes para hacer de manera inicial. Pero son labores que no se hacen en cuestión de meses, hay que trabajar, pero creemos que vamos en el camino correcto para fortalecer a la industria de la que somos parte.

LO DIJO

«Buscamos que nuestra organización sea el gremio que represente el sector tecnológico en el campo. Que seamos la referencia de lo que es tecnología aplicada al campo».

Ricardo García Balderrama

Presidente de la Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos

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